La reciente gira “ECOS” de Soda Stereo rompió los esquemas de la música en vivo en Argentina. Con múltiples funciones agotadas, la propuesta de la productora fue clara: no es un tributo ni una película, es Soda en vivo. Charly Alberti y Zeta Bosio volvieron a tocar sobre el escenario, pero el verdadero mérito conceptual del evento fue traer al presente la figura de Gustavo Cerati utilizando la última tecnología disponible.
Para lograr lo que la prensa especializada definió como “nostalgia en alta definición”, la producción diseñó un show al milímetro. Cuando se apagaron las luces y la figura de Cerati apareció con su guitarra para saludar al estadio con su clásico “¡Hola, preciosuras!”, la emoción de las 15.000 personas fue total. Ese momento, donde la visión artística materializó lo imposible, requirió de un vehículo visual impecable.

El soporte técnico del Movistar Arena
Ahí es donde entra nuestro trabajo. Como proveedores oficiales y exclusivos del Movistar Arena, la tarea de Júpiter LED fue crítica pero silenciosa: ser el lienzo invisible del show. Las pantallas no debían ser las protagonistas; su función era garantizar que la figura de Gustavo interactuara con los músicos físicos de manera fluida, nítida y sin latencia, permitiendo que la obra de la banda brillara sin distracciones técnicas.
Para que este truco visual soporte los primeros planos y la grabación simultánea de miles de celulares, el estadio requería una infraestructura óptica inquebrantable. Entregar esa estabilidad técnica extrema es nuestro trabajo diario.
Ser el soporte visual para los recitales de la banda más grande del rock en español es un honor y una responsabilidad inmensa.
En Júpiter LED entendemos nuestro rol en las grandes producciones: proveer el vehículo tecnológico más confiable del mercado para que los verdaderos protagonistas —los artistas y sus productoras— hagan historia.



